La Galleta frita es un dulce tradicional que combina la textura crujiente de la galleta María con la suavidad de una crema sabor vainilla, creando un contraste irresistible. Su galleta base, elaborada con harina de trigo, azúcar, jarabe de glucosa y fructosa, aceite de girasol y un toque de aroma, se caracteriza por su firmeza y delicado dulzor. Entre las capas de galleta se encuentra una crema de vainilla cremosa, compuesta por azúcar, almidones modificados, grasa vegetal, emulgentes y estabilizantes que le confieren suavidad y un sabor homogéneo, además de sutiles colorantes que realzan su presentación. Finalmente, el dulce se fríe ligeramente en aceite de girasol y se espolvorea con azúcar, resultando en un postre dorado, crujiente por fuera y tierno por dentro, con un equilibrio perfecto entre dulce y textura.